Espiritualidad Maya de Guatemala

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Popol Wuj

Las opiniones vertidas son responsabilidad de los autores.


martes, 27 de septiembre de 2011

Momostenango a través de Robert Carmack


Carlos Meza cmeza@elperiodico.com.gt

Momostenango es excepcionalmente rico en simbolismo y retención de aspectos originales. El antropólogo Robert Carmack revisa tesis doctorales de varios de sus colegas que interpretan en el libro “La Comunidad Maya K’iche’ de Santiago Momostenango” esas costumbres y relaciones políticas que se conservan. Se trata de un pueblo antiguo que merece ser estudiado para entender mejor al país.

Momostenango es un pueblo viejo. Un pueblo que ha traspasado la historia del país y de los que más ha conservado sus raíces, sus tradiciones, que han merecido distintos estudios académicos y análisis para obtener información sobre la vida allí y cómo se expresa la cultura. “Es posible que el pueblo de Chwatz’aq recibiera el nombre náhuatl (lengua mexicana) de Mumustenango (lugar de murallas) antes de la llegada española, nombre que aparece en los documentos coloniales”, dice en el libro, editado por el antropólogo Robert Carmack (1934) y el poeta maya quiché Humberto Ak’abal, La Comunidad Maya K’iche’ de Santiago Momostenango. Comprende ensayos de antropólogos (Barbara Tedlock, Garrett Cook, Thomas Offit, Jinsook Choi y de los mismos editores), que tratan temas como los sacerdotes mayas, una historia breve de Momostenango, el Baile de los Monos y otros.

La voz de Carmack es autoridad en estudios de antropología y arqueología respecto de la cultura mesoamericana. Le han apasionado los K’iche’s, desde los antepasados a la civilización actual. Sus estudios abarcan más de 50 años con visitas al país y análisis de lo que ha investigado. Actualmente reside en Nueva York, esta entrevista se realizó a través de correo electrónico.

Usted lleva más de 50 años de estudiar a las culturas mesoamericanas, ¿por qué es importante Momostenango?

­– Momostenango era, y es, el pueblo más conservador en cuanto a las costumbres e instituciones que encontré durante mi visita a muchísimos pueblos K’iche’s en los años sesenta y setenta. Por ejemplo, allí florecían todavía los clanes y linajes antiguos; el calendario maya (de 260 y 365 días); los sacerdotes mayas (chuchqajaw), y ante todo los ritos a nivel del pueblo, cantón, linaje y familia. Tienen, además, un sistema político en que los indígenas tomaron completamente el poder sobre los ladinos. Todo esto se explica en breve en el nuevo libro.

¿A qué se refiere con el linaje?

– En Momostenango el linaje se llama alaxik, parientes. Es patrilineal, y anteriormente la línea iba atrás por muchas generaciones. Se está cortando su antigüedad, pero sigue funcionando como el sistema social más importante en el área rural, junto con las alcaldías auxiliares de las aldeas/cantones. El jefe del linaje es el chuchqajaw, nombrado por los ajawab (líderes), quien no solo mantiene los ritos necesarios, sino también los derechos a tierras y el sistema legal (consuetudinario). No hay fuente mejor para entender la estructura sociopolítica, tal como se encuentra en los documentos como el Popol Wuj, que estos linajes. Desafortunadamente, están cambiándose rápidamente.

¿Qué expresión permanece intacta desde antes de la conquista en Momostenango?

– Un factor importante es la coordinación proveída por un señor o ajaw, alguien de la aristocracia. En tiempos antiguos enviaron a un ajaw, a Izkin Nija’ib (Nija’ib era el linaje real) que gobernaba en Q’umarkaaj (Utatlán), a colonizar a los K’iche’s y Mames de Chuwa Tz’ak (Momostenango). Participó junto con Tekum en la guerra contra los españoles y tuvo la sabiduría de colaborar con los conquistadores después de su derrota en los llanos de Xelajuj. Sus descendientes, especialmente los Vicente de San Antonio Buenabaj, lograron dominar el pueblo colonial, y Diego Vicente pudo comerciar y usar caballos como los españoles. Todavía los Vicente son muy poderosos en el pueblo.

En el libro describe la historia de Momostenango, ¿cómo explica el dominio de indígenas a ladinos del lugar?

– En la segunda mitad del siglo XX se agudizó un conflicto, una división muy fuerte entre indígenas y ladinos, que venía desde la Colonia. Los ladinos dominaron todos los puestos políticos, económicos y religiosos, y aunque los indígenas se levantaron a menudo en contra de este colonialismo, nunca lograron asumir el control sobre el municipio. Pero a mediados del siglo XX pudieron elegir alcaldes indígenas y luego lograron dominar no solo el sistema político, sino también el económico y el religioso. Ahora los ladinos no amenazan y el conflicto con ellos es menor. Parece que predominan actualmente ciertos problemas entre los líderes del centro del pueblo y los de las aldeas (cantones). Esto se ve claramente durante las reuniones entre los concejales, que son de la zona rural y el alcalde del centro; me parece que ellos ahora llevan la ventaja. Se puede concluir que ahora los indígenas son dueños de su propio pueblo y que es un logro que parece ser permanente.

Al adentrar al capítulo de los sacerdotes mayas, ¿cómo son elegidos?

– La selección es muy complicada y requiere la adivinación por el chuchqajaw de otros linajes usando las señales de los frijoles rojos (tz’ite’) y lo que dice la sangre de los mismos sacerdotes. En opinión, lo que hacen las adivinaciones es que estudian los deseos de los miembros del linaje para tomar sus decisiones.

¿Qué tanto ha cambiado la figura del sacerdote maya desde la Fase Prehispánica a la Fase Moderna, períodos en que se divide el libro?

– Hasta ahora no ha sido explicado en detalle por los estudiosos de los K’iche’s. Por las continuidades durante la Colonia y los siglos XIX y XX es posible reconstruir en general los procesos de cambio, pero hasta ahora nadie ha examinado adecuadamente el gran cambio desde la época prehispánica a la colonial. Ojalá que alguien intente llenar este hueco en el futuro. Yo mismo admito que el problema es lo poco que sabemos cómo eran antes de la conquista, sea por el Popol Wuj u otras fuentes.

¿Por qué es importante estudiar o interesarse en las estructuras políticas de estos lugares que existen desde tiempos antiguos?, ¿de qué sirve ahora?

– Muchas veces se olvida en Guatemala que la historia de los indígenas es un componente muy importante en general para el país. Se ignora que pueblos como Momostenango pueden iluminar el pasado y aún los eventos que ocurren actualmente. Y, como es bien sabido, la historia de los mayas es de especial interés no solo para los guatemaltecos, sino para todo el mundo, pues lograron una civilización bien desarrollada e interesante que ahora se ha difundido en todo el mundo. Esta historia no excluye a los ladinos y los europeos, sino la complementa y la enriquece.

En el libro dice “Este baile… es para los ‘de un solo corazón’”. ¿Cuál es la relación entre las danzas actuales y las manifestaciones prehispánicas?

– Son descendientes directos de los muchos bailes del tiempo prehispánico. Pero sufrieron cambios fuertes con la venida de los españoles y la tutela de los sacerdotes católicos. Momostenango no es el primer lugar en los bailes, pero es excepcionalmente rico en simbolismo y retención de aspectos originales. Hay toda una bibliografía de estudios sobre este tema por muchos estudiantes, como Munro Edmonson, Carroll Mace, Garrett Cook y muchos más. 

¿Cómo inició su trabajo en Guatemala?

– Había visitado Guatemala de joven, en los años cincuenta. Decidí hacer mi disertación doctoral sobre la historia de los K’iche’s y visité los archivos nacionales y locales para ese proyecto. Mi tesis doctoral se basó en los archivos de Guatemala, España, Estados Unidos y departamentos de la zona occidental del país. Después publiqué el libro en inglés Quichean Civilization. Más tarde volví a Guatemala para estudiar la etnografía de un pueblo y escogí a Momostenango por sus tradiciones tan amplias.
¿Qué proyectos tiene para el futuro relacionados con Guatemala?

– Ya que tengo varios libros publicados en español sobre los K’iche’s, estoy tratando de dejar libros en castellano sobre los pueblos donde he trabajado. El primero de estos es el libro sobre Momostenango, y espero que el segundo sea sobre Santa Cruz del Quiché. Sigo buscando “títulos” antiguos de los K’iche’s y Kaqchikeles, para acompañar mis publicaciones en conjunto con el doctor Jaime Mondloch. Los títulos son antiguos manuscritos que los indígenas mayas prepararon en el siglo XVI, habiendo aprendido de los sacerdotes españoles a escribir usando el alfabeto europeo. Los títulos más importantes fueron escritos originalmente usando un sistema parecido a la pictografía usada en el centro de México y Oaxaca. Mondloch y yo hemos traducido del K’iche’ al español los títulos de Totonicapán, de Yax y de K’oyoi. Juntos hemos aceptado hacer para el futuro una nueva traducción con comentarios en español del Popol Wuj.

También edité un libro importante sobre el impacto de la guerra civil sobre los indígenas, Cosecha de Violencia en Guatemala, y después hice un sumario de una antología en inglés sobre la condición de estos pueblos en Guatemala desde el conflicto armado interno. Todavía no he tratado de resumir lo que le pasa actualmente a los indígenas en Guatemala. Espero en el futuro comparar la historia política de tres pueblos centroamericanos (Buenos Aires, de Costa Rica; Masaya, de Nicaragua; y Momostenango, de Guatemala).
Significa que regresará pronto.
– De inmediato, tengo que regresar para completar un nuevo libro sobre la historia del mundo, que será traducido y publicado por la Editorial Piedra Santa, y para trabajar la nueva versión del Popol Wuj. Falta mucho por hacer todavía.
  
Más de Momostenango

Los sacerdotes mayas: “En Momostenango, los ‘ajq’ij’ forman un grupo grande de profesionales activos de la religión maya iniciados como contadores del tiempo, intérpretes de sueños y personas dedicadas a la medicina. Están autorizados para rezar a los dioses y a los ancestros en nombre de la gente lega”. 

El significado del Baile de los Monos: “Una peregrinación, un viaje al otro mundo, un complejo de encuentros mágicos y divinos con el Santo Patrón, los espíritus de la tierra y los primeros (las almas de los bailadores muertos) en el cual un equipo de hombres jóvenes buscan un poder personal y el don de la protección de Santiago para todo el pueblo”.

Durante la danza: “Los bailadores invocan a los poderes de una jerarquía compleja de espíritus de la tierra, los días sagrados, las almas de los bailadores muertos y de sus propios ancestros”.
Fuente: “La Comunidad Maya K’iche’ de Santiago Momostenango”.

ElPeriodico, Guatemala, domingo 07 de agosto de 2011

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