Espiritualidad Maya de Guatemala

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¡En verdad os damos gracias dos y tres veces! Hemos sido creados, se nos ha dado una boca y una cara, hablamos, oímos, pensamos y andamos; sentimos perfectamente y conocemos lo que está lejos y lo que está cerca. Vemos también lo grande y lo pequeño en el cielo y en la tierra. Os damos gracias, pues, por habernos creado, ¡oh Creador y Formador!, por habernos dado el ser, ¡oh abuela nuestra! ¡Oh nuestro abuelo!, dijeron dando las gracias por su creación y formación.

Popol Wuj

Las opiniones vertidas son responsabilidad de los autores.


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viernes, 4 de julio de 2014

EL CICLO RITUAL DEL DÍA 8 B’ATZ’ Y LA RENOVACIÓN DEL MUNDO: IDEAS CONTEMPORÁNEAS DEL TIEMPO Y LA CREACIÓN ENTRE LOS K’ICHE’ CONTEMPORÁNEOS

Queridos lectores:

Les dejamos este articulo del gran amigo: Kanek Estrada, un ajq’ij e investigador quién publico este articulo en el XXVI simposio de Investigaciones arqueológicas en Guatemala realizado en julio de 2012, el evento de la Arqueología Maya más importante del mundo de la investigación arqueológica.

Les invitamos a la lectura y a comentar este trabajo y a discutir este articulo.

Que disfrutemos la lectura.

Julio Menchú
Equipo de Espiritualidad Maya
jmenchu@espiritualidadmaya.org


EL CICLO RITUAL DEL DÍA 8 B’ATZ’ Y LA RENOVACIÓN DEL MUNDO: IDEAS CONTEMPORÁNEAS DEL TIEMPO Y LA CREACIÓN ENTRE LOS K’ICHE’ CONTEMPORÁNEOS (1)

Lic. Canek Estrada Peña
Posgrado de Estudios Mesoamericanos
UNAM

INTRODUCCIÓN
Hoy día la fiesta del 8 B’atz’ es una de las celebraciones más importantes entre los practicantes de la espiritualidad maya de Guatemala, considerándose incluso hoy día como el “año nuevo maya”; ocurre cada 260 días y la próxima que vendrá será el 12 de diciembre de 2012.

Exceptuando la entrada del Mam al principio del año nuevo, las fechas importantes del cholq’ij están desvinculadas del calendario solar, pero son de suma importancia ritual y se celebran con ceremonias que tiene por objetivo por una parte agradecer las bondades y favores que se recibe desde el mundo sagrado en lo individual, lo familiar y en lo comunitario, así como propiciar una vida equilibrada y tranquila. Estos días se invocan y alimentan aquellos nawales con una fuerza precisa cifrada en el numeral que lo acompaña, a fin de que animen la vida en el Kaj-Ulew, ‘Cielo Tierra’. A todos estos días se les llama nimalaj q’ij, “días grandes” o “días mayores”.

    Bunzel (1981:341-342) tomó nota de algunos de ellos, que estaban en uso en los años treinta del siglo XX en el pueblo de Chichicastenango, y notó que casi siempre venían en grupos de dos o tres días consecutivos. Clasificó algunos de ellos en términos de obligación para cada jefe de familia, y nombró a estos días como “de conmemoración”. Ellos eran:

8 kiej            Conmemoración de los difuntos.
8 ix               Conmemoración del mundo.
8 e                Conmemoración de la vida personal.
8 q’anil          Celebración de la milpa.
8 aj               Invocación del animal del destino.
8 batz           (para adivinos). Conmemoración del calendario.

     En la actualidad algunos de estos días siguen estando en uso, como es el caso del 8 I’x, en que se conmemora a la tierra pues es cuando se presenta “su fuerza media y equilibrada”; este es el momento indicado de agradecerle y de comunicarse con ella por medio de la ofrenda a fin de asegurar la morada y la subsistencia que da su poder. El 8 Q’anil  es  la fecha en que se celebra a la milpa, ya que se piensa es el momento en que retorna la fuerza del nawal que hace posible la maduración de las cosas sobre la tierra, y por lo tanto, el que hace posible la existencia de todas las semillas y de la milpa misma por extensión; es el día propicio para establecer comunicación con la fuerza que hace posible los alimentos y pedir por una buena siembra o cosecha.

Cabe mencionar que hoy día me fue imposible encontrar algunas celebraciones mencionas en estas etnografías en mi propio trabajo de campo, como la del 8 Kej como conmemoración de los difuntos, o la del 8 Aj como día para hablar al animal compañero que vive en el monte.


EL CICLO RITUAL DEL 8 B’ATZ’.

El día de obligación más importante en la actualidad entre los ajq’ijab’ k’iche’ es el 8 B’atz’, pero para entender la trascendencia que tiene este acontecimiento en su pensamiento cosmogónico es necesario entenderlo no como un día aislado, sino como el acontecimiento crucial de todo un ciclo que comienza veinte días antes, con el día 1 B’atz’.
Es necesario puntualizar algunas cosas. El significado del nombre de este día es traducible y significa hilo; es el “nawal que se enrolla.” De este concepto se derivan varios significados: algunos ajq’ijab’ lo llaman “el hilo de nuestra existencia” porque está vinculado estrechamente con toda la vida y el destino; es el día que marca el inicio de la vida de todo lo que existe en la tierra. B’atz’ se considera como la continuidad del tiempo, el cuál  es visto de manera cíclica a semejanza de una madeja de hilo que se enrolla sobre sí misma: el hilo del tiempo, el transcurrir de los días, pasa incontables veces sobre sí mismo (kab’otzinik).

Casi todos mis informantes comenzaron a describirme cada nawal a partir de B’atz’, y todas las publicaciones hechas por los mayas que he podido consultar hasta ahora comienzan la enumeración de los veinte días igualmente. Contrariamente a lo que se considera como un hecho casi innegable entre los mayistas, la posición del día 1 Imox (equivalente al 1 Imix del sistema yucatekano) es irrelevante como fecha inicial del cholq’ij; casi convencionalmente este lugar lo ocupa B’atz’. A este respecto, es interesante remitirnos a algunos registros etnográficos del siglo XX:

 En Momostenango el día “ocho mono” indica el inicio del calendario y el cómputo de los días para la educación de un adivino. Como vestigio de un culto indígena, este día se debe dedicar a la confesión general. En Chichicastenango, el calendario principia en un día “un mono” y para el comienzo de la educación del adivino novicio parece que se prefiere el día “trece mono”. (Schulze Jena 1946: 36)

Aunque los días corren en ciclos interminables, todos los antiguos calendarios principian en el día 1 imux. (El 1 cipactli azteca). Sin embargo, los adivinadores quichés principiaron todos en 1 bats, y los manuscritos de calendarios que me fueron mostrados principiaban en ese día (Bunzel 1981:334).

La conmemoración de Guajxaquip Batz es en el calendario ritual de gran importancia porque en él principia a contarse el periodo calendárico de 260 días. Es además el día más propicio de todos los del calendario para la eficacia de las oraciones que los seres humanos dirigen a la divinidad de la tierra. La ceremonia de conmemoración del Guajxaquip Batz es religiosa, y en ella se purifica el espíritu, confesándose ante la divinidad de todas las culpas cometidas. Asimismo es una ceremonia de acción de gracias por los beneficios recibidos durante el año. En este día se efectúa la iniciación de los adivinos en la profesión de la interpretación del destino humano (Goubaud 1965: 13-14).

El significado es que es el enredador del mundo. Por eso el Año Nuevo es cuando el B’atz’ gira. “Ya dio la vuelta, ayer”, es el Año Nuevo porque “ya dio toda la vuelta, ya trabajó todo, ya hizo el B’atz’” (Rupflin 1999:71)
 
 Todos ellos ubicaron a B’atz’ como el comienzo de la cuenta, y la razón de varios de ellos es que que se coloca a B’atz’ al principio siempre  porque tiene una relación  con el momento con que Ajaw Creador y Formador trabajó para crear el mundo. En febrero de 2010 tuve la oportunidad de escuchar en Totonicapán el testimonio de boca de un ajq’ij acerca del momento en el no había todavía nada y sólo existía Ajaw como ser creador. El Chuchkajaw (‘Madre Padre’) platicó que fue en el día 1 B’atz’ cuando  Ajaw se despertó,  y que en el día 2 E comenzó a sacudirse, en el día 3 Aj lloró buscando a su madre… y  día tras día, tras darse cuenta de que tenía existencia, comienza a darle forma a todo lo que conocemos, hasta llegar al 8 B’atz’, día en que quedaría completada su creación. Como los días con numeral 8 se consideran como el  “retorno, algo que da vuelta por sí mismo” (Xpe’chik), y es el número medio y equilibrado de las ceremonias de conmemoración, en este caso el día 8 B’atz’ es considerado como el primer retorno, la primera vuelta de los veinte días desde el momento en que el Creador y Formador comenzó su obra; así pues, las ceremonias que se hacen en este día tienen que ver con recrear y revitalizar el momento en que Ajaw completó la creación del Mundo y del tiempo.  

Este relato mítico es sumamente paralelo al texto bautizado como “Libro del mes”, que aparece en el Chilam Balam de Chumayel, (2001:117-118)

Y entonces llegaron al oriente. Y dijeron:
—Alguien ha pasado por aquí. He allí las huellas de sus pies.
"Mide tu pie", dicen que dijo la Señora del mundo. Y que fue y midió su pie Dios el Verbo. Éste es el origen de que se di­ga Xoc-lah-cab, oc-lae, lah-ca-oc. Este dicho se inventó porque Oxlahun-oc (el de los trece pies), sucedió que emparejó sus pies.

Y partieron del oriente. Y se dijo el nombre de los días, que todavía no tenían nombre, antiguamente.
Y caminó con la madre de su padre, y con su tía y con la madre de su madre, y con su cuñada.
Nacido el Mes, creó el que se llama Día y creó el cielo y la tierra, por escala: agua, tierra, piedras y árboles.
Y creó las cosas del mar y de la tierra.
En el Uno Chúen sacó de sí mismo su divinidad e hizo el cielo y la tierra.
En el Dos Eb hizo la primera escalera, para que Dios bajara en medio del cielo y en medio del agua. No había tierra, ni piedras, ni árboles.
En el Tres Men hizo (odas las cosas, la muchedumbre de las cosas; las cosas de los cielos y las cosas del mar y de la tierra.
En el Cuatro Ix sucedió que se inclinaron uno sobre el otro el cielo y la tierra.
En el Cinco Men sucedió que empezó a trabajar todo...

Es bien cierto que este texto colonial,  proveniente de la península de Yucatán,  pudo ser objeto de una reapropiación de parte de los ajq’ijab’ k’iche’, o bien pudo servir de inspiración para la creación de un nuevo relato que se adecuara a su propio bagaje cultural, pero el ciclo ritual del 8 B’atz’ no puede ser  una invención reciente, ya que los etnógrafos citados vieron las celebraciones de este día en la primera mitad del siglo XX.

En Momostenango esta fecha es quizá la más importante en cuanto a actividades ceremoniales se refiere, pues es el día en que reciben su vara, (es decir, el envoltorio de semillas de palo de pito con que se consulta a los nawales acerca del destino), los nuevos ajq’ijab’ iniciados en el aprendizaje de esta profesión; recibir la vara  significa casarse ritualmente con este instrumental, así como con la vocación. Las ceremonias de preparación de un futuro contador de los días comienzan en el día 1 No’j, -lo cual representaría el comienzo o el primer paso del conocimiento o del pensamiento- y se efectuarán todos los días con numeral 1, 6 y 8 hasta llegar al 8 B’atz’, día en que se completa la primera parte de dicha preparación. Parte de estas ceremonias las hará el tijonel (‘maestro’), y a partir del día 8 Kej -día que da la vuelta el nawal de los chuchq’ajawib’- su tijoxel (‘alumno’) lo acompañará a los altares de los cerros circundantes a la comunidad, en donde quemarán pom para presentar al iniciado ante el Dios Mundo; en total son 60 ceremonias con las que se realiza la iniciación en Momostenango (Consejo maya… 1999: 38-39).

 Dos días antes de que llegue la fecha del 8 B’atz’ esperada; es decir, durante el 6 Toj, todos los contadores de los días hacen una ceremonia para pagar las ofrendas que no se pudieron hacer por causas de fuerza mayor o que se olvidaron. De la misma manera, y aunque es raro en cuanto que la preparación es un asunto delicado, también los aspirantes a ser ajq’ij pagan con ofrenda si es que no cumplieron alguna de las ceremonias de preparación a causa de un olvido, mal clima, falta de dinero para el material, o cualquier imprevisto que obstaculizara las ofrendas. Este día se usa para “balancear el pago”, (pajab’al),  entendiendo por eso como ponerse al corriente con las ceremonias que se deben;  la falta cometida al endeudarse con las ceremonias no realizadas, es reversible siempre que en la ofrenda de este día se queme el pom destinado a los días omitidos y un poco más a manera de multa.  Pero es importante llegar al corriente al  8 B’atz’, ya que si no estas deudas se convertirán en sufrimiento.

En la víspera de la gran celebración -el 7 Tz’i-  los ajq’ijab deberán realizar una ceremonia para agradecer la vida propia, la de su familia, su comunidad y en sí de todo lo que existe en el mundo, en vista de se ha podido llegar a dar una vuelta más a la madeja del tiempo, así como  todos los favores recibidos durante los doscientos sesenta días transcurridos. Esta es una ceremonia sólo de agradecimiento, por lo que no se pide nada. El 7 Tz’i servirá de “secretario” al 8 B’atz’,  anuncia que ya se ha llegado la vuelta, que ya llega el momento en que se conmemora y revitaliza el momento la creación, su fuerza es en esos momentos se ha calentado (xmiq’ik), se termina un ciclo del tiempo, a vuelta, para dar pie a otro nueva. En el rito de este día algunos ajq’ijab  colocan alrededor del fuego la ropa (atz’iaq) que ya no sirve, a fin de que se queme a un lado del pom. Esta acción se hace para agradecer a Ajaw por la ropa que cubrió sus cuerpos, y para evitar que esta llegue a un tiradero de basura, pues si es cubierta por cascajo, tierra o más basura, la persona se sentirá oprimida. A veces también se vela todo el material que se quemará al día siguiente.

8 B’atz’ representa entonces la culminación del proceso creador entendido en términos calendáricos, la primer vuelta del tiempo, el primer paso del orden establecido por Ajaw, es el símbolo de la continuidad de todo lo que existe, así como de su constante e ininterrumpida vuelta dentro de una ciclicidad cifrada dentro del Cholq’ij. La vuelta del tiempo es también la vuelta de las fuerzas que animan a todo lo creado, por lo que es pertinente asegurar una vida armónica con dichas fuerzas por medio de las ofrendas antes mencionadas, este es el momento adecuado para  pedir aquellas cosas que aseguren el futuro próspero de manera personal, familiar y comunitariamente, es interesante resaltar que incluso muchas de las oraciones van dirigidas a conseguir estos bienes para toda Guatemala, para todos los grupos originarios del continente y para todas las naciones del mundo. 

El ciclo ritual continúa mas allá de la fecha mencionada. El  día que prosigue al 8 B’atz’, es decir, el 9 E, es importante hacer ceremonias para pedir un buen camino y un buen destino en adelante su importancia radica en que marca el comienzo de un reposo en la acción creadora (9 E indicaría que se gesta un nuevo camino) hasta que llegue el día 9 B’atz’. Según el relato al que me referí con anterioridad, Ajaw completó su obra el día 8 B’atz’, y reposó durante cuarenta días hasta que llegó el 9 B’atz’. 

El ciclo  de cuarenta días se encuentra repetidamente en otros ciclos rituales como un lapso en el que afianzan diversos aspectos de la vida: su importancia radica en el hecho de que se repite la llegada de un mismo nawal con un numeral una posición más alta; los jacaltecos llaman a estos periodos como yoc habil, “pies o pasos del año.”(Spraj 2001: 153). Como comentó Tedlock (1995: 105) para realizar los matrimonios se  prefiere que sea a los cuarenta días ya que será el mismo nawal en que se concertó la pedida exitosa de la novia, pero un numeral más alto.  También  en varios casos se usa este periodo de tiempo para hacer la ceremonia de presentación de los niños recién nacidos ante el Mundo, ya que anuncia la vuelta de su propio nawal de nacimiento con un grado más de fuerza;  estas presentaciones de cuarenta días en los niños se hacen sobre todo cuando su salud corre riesgos.  

Estos días son cruciales para los nuevos contadores de los días que han recibido su vara en cuanto que significan la consumación del matrimonio ritual que ha celebrado; para  que el nuevo ajq’ij complete su ceremonia de iniciación a cabalidad, debe esperar dichos 40 días  para completar sus primeras obligaciones rituales, repitiendo la visita a los altares a los que asistió durante el 8 B’atz’.

La explicación que escuché de la causa del descanso es que el trabajo de Ajaw Creador y Formador es similar a  la labor de parto de una mujer que da a luz a un nuevo ser y que necesita  descansar de actividades físicas pesadas durante su cuarentena. De este modo Ajaw también toma la cuarentena de descanso, al término de la cual se considera que el mundo puede comenzar a caminar de manera regular -el mencionado “paso del año”. Por esta analogía entre crear el mundo y dar a luz a un ser humano, y de la cuarentena de la recién parida con el reposo de Ajaw, hoy día para los k’iche’ y otros grupos del Altiplano el 9 B’atz’ es considerado el día del trabajo de la mujer. La celebración de este día ha cobrado fuerza en muchos pueblos mayas de Guatemala pues lleva también consigo  una reivindicación de la participación de las mujeres en la sociedad, la espiritualidad y las costumbres (Morales 2004: 72-73). En la mayoría de los casos en los que yo he podido estar presente en una ceremonia  de  9 B’atz’, sólo han sido las ajq’ijab’ mujeres las que han dirigido dicho rito.

El ciclo ritual que comenzó en 1 B’atz’ se completa cinco días después del 9 B’atz’ con la llegada del día 1 Ajmaq’, uq’ij rech ak’alaab’, “día de los niños(as)”. Como su nombre lo indica, este es el día en que se agradece la vida de los niños pequeños y se pide por su sano desarrollo físico y psíquico. Su significado tiene que ver con la aparición de los primeros ancestros sobre el mundo creado: el numeral 1 indica el comienzo, el inicio, el primer paso, lo más nuevo, lo más tierno;  ajaw Ajmaq tienen que ver en primer lugar con el patrilinaje, con la sucesión de la herencia de los antepasados marcada en la norma de vida que dejaron y que va de generación en generación. Pero también este nawal es una manifestación de los ancestros mismos, aquellos que se encuentran en un estado de inmovilidad en la obscuridad;  para ellos Ajmaq este es general un día en que se ofrenda a los difuntos a fin de que visiten a los vivos (Schulze-Jena 1946: 37). Los ancestros viven en la morada fría bajo la tierra, en la iglesia, o entre las nubes y la neblina (pa ri sutz’, pa ri muyul), pero tras cierto periodo, los ancestros regresan al mundo encarnando en los niños, y esto viene anunciado en diferentes señales que indiquen precocidad en el recién nacido: nacer con un diente, mucho cabello u ojos muy alertas, tal cual si fueran características de alguien que ya haya vivido en la tierra antes (Nájera 2000: 186). Por ello es una costumbre generalizada dar el nombre de los abuelos difuntos a los niños, a fin de que se conviertan en sus reemplazos, en su tocayos, -términos que engloba la palabra kexel-, a fin de que su esencia no muera, sino que siga viviendo en los infantes. Desde la cosmovisión k’iche’, los niños son la unión entre el mundo de los antepasados y los vivos.


OTROS DÍAS MAYORES.

Dentro de los días que van del  8 B’atz’ al 9 B’atz’, ocurren dos celebraciones importantes por su fuerza y su calor. Parece ser que no hay relación directa con el ciclo ritual que nos ocupa, pero por el hecho de que acontecen dentro de los tiempos antes descritos, me parece relevante tomarlos en cuenta. Ellos son los días 13 Toj y 13 Iq’. El primero llega 18 días después del 8 B’atz’, y el segundo solo trece días después del primero.

El 13Toj es conocido como el nimalaj q’ij rech q’aq’, “el gran día del fuego”. Es la celebración por la cual los ajq’ijab’ les dan las gracias al fuego por permitirles trabajar con él en sus ceremonias, alimentándolo con la sangre de un ave y con buenas cantidades de pom.

El ajaw Toj está íntimamente relacionado con la lumbre, ya que unas de sus nemónicas hacen referencia a las ofrendas de copal y a los altares en donde se queman. La misma ofrenda es un “instrumento de pago” (tojb’al), pues es a través  del fuego por donde los nawales pueden recibir el pom, el cuilco, las velas, la sangre y los demás materiales con los que se les paga y alimenta. El numeral 13 indica algo muy maduro, muy antaño, la máxima fuerza que puede alcanzar este nawal, lo más acumulado; y es el fuego uno de los poderes más fuertes que existe dentro del cosmos;  su poder se manifiesta a ser el vehículo por el cual el ajq’ij es capaz de entablar comunicación se puede hacer oír (taab’al) con las corporaciones del cielo, con el Juyub’-Tak’aj, con los ancestros y con los veinte nawales de los días. Por medio de la ofrenda, el ajq’ij espera también convencer a la lumbre de que le “hable más”, es decir, que le dé más señales por las que cree este  se comunica.

Al día 13 Iq’  se le conoce como nimalaj q’ij rech uk’ux, utiojil Mam Q’ij, “gran día de su corazón, de su cuerpo del Abuelo Sol”. La palabra mam, “abuelo”, es menos un rasgo de parentesco familiar que un título honorífico que lo coloca por arriba de otros seres sagrados del mundo (Schulze –Jena 1946: 29).

El sol no solo tiene su nawal, sino que él mismo es  el nawal más poderoso, en tanto que es que determina y da la pausa para el tránsito de los días por el mundo. En las creencias, es también el que transformó en piedra a  los seres que en la obscuridad tenían vida y que ahora están en los cerros y los barrancos cuando se dio el primer amanecer; ellos son las diferentes formaciones rocosas y figuras en donde ahora se tienen los altares para las ofrendas mayas. Todos ellos quedaron petrificados cuando la tierra se secó a causa de que el calor secó la superficie de la tierra. Una de los aspectos de ajaw Iq’ es  precisamente  nawalib’,  no solo como figuras de piedra, sino en el sentido amplio del término. Siendo el 13 el numeral que indica lo más grande, es lógico que la ceremonia que se hace en este día esté dedicada al nawal mayor.  


PALABRAS FINALES.    

A través de esta investigación es posible plantear que las ideas acerca del tiempo y de la creación entre los mayas k’iche’ contemporáneos que siguen usando la antigua cuenta de los doscientos sesenta días están conceptualizadas con fuertes analogías con los procesos que marcan el inicio de la vida de un nuevo ser humano y con aquellos que tiene que vivir la madre. En un primer momento Ajaw adquiere conciencia de sí mismo y de su poder creador no inmediatamente, sino que tiene que realizar las acciones pertinentes a un ser recién nacido. Su obra creadora dura veinte días, y de ahí reposa cual si hubiera dado a luz; de este modo se puede decir que Ajaw parió al mundo. El ciclo termina con el (re) poblamiento de la tierra por parte de los antepasados manifestados en los niños. En el lapso de este periodo, se hacen presentes las dos de  las fuerzas sagradas más poderosas: el fuego y el sol.

Esto no nos debe extrañar si pensamos que otros elementos del cholq’ij   son análogos a la numerología propia del cuerpo humano. Hoy día se piensa que los 260 días del calendario sagrado son correspondientes con los nueve meses de la gestación humana, que los veinte nawales tienen que ver con los veinte dedos del cuerpo, y que los trece numerales son las trece articulaciones mayores. Todo ello nos permite apreciar que aun y cuando hipotéticamente en sus orígenes esta cuenta pudo tener otros sentidos, en la actualidad es el ser humano la figura que da las claves para comprender la razón de ser de este calendario.

La celebración del día 8 B’atz’ es uno de los mecanismos con que la los k’iche’ construye su metadescripción, es decir,  la idea que tienen ellos de sí mismos y de su medio de significación. Bien es cierto que la importancia de esta fecha está bien documentada desde las primeras etnografías modernas acerca del uso ritual del calendario de doscientos sesenta días, pero es a partir de la década de los noventas del siglo pasado que elevó su rango a lo que podríamos decir que se ha constituido como la mayor celebración de la renovada espiritualidad maya.

Actualmente la llegada de este día es recibida con grandes ceremonias a las cuales asisten gran cantidad de gente en diferentes localidades de Guatemala; llaman la atención especialmente las que son celebradas en los lugares considerados como sagrados, como son las diferentes zonas arqueológicas no sólo de los Altos, sino también del Petén; así mismo, estas ceremonias son llevadas a cabo dentro de organizaciones, ONGs e instituciones de corte indígena, como es el caso  de la Academia de Lenguas Mayas de Guatemala (Morales 2004: 72-73). Su importancia rebasa también las barreras lingüísticas y étnicas, puesen este día  también ofrendan  varias comunidades no k’iche’.

De este modo, el 8 B’atz’  se constituye como una fecha con una fuerte carga cosmogónica y religiosa, pero al  mismo tiempo como una bandera de la conformación de una identidad maya que reivindica una manera propia de semiotizar el concepto de “tiempo” y sus implicaciones. Aunque la mayor parte de la población indígena en Guatemala se considera católica, cristiana o protestante, hay una participación activa cada vez mayor en las ceremonias que conmemoran este y otros días importantes, siempre que se han convertido en el símbolo por excelencia de un “tiempo propio”-por ello también  la consigna cada  vez más reiterada de que se trata del “año nuevo maya”- que identifica a los participantes como gente maya, más allá de la adscripción a un culto específico o de las interpretaciones más o menos “puristas” acerca de esta espiritualidad.

Los mayas nunca han perdido “su tiempo”, pero es ahora cuando se sujetan de él más fuertemente. Ellos no son entes pasivos a los que se le pueda adoctrinar de manera autómata, como plantean aquellos que afirman que sus conocimientos y prácticas fueron instruidas por antropólogos extranjeros, mucho menos lo que desgraciadamente otros han considerado como una “mala copia irrisoria de sus ancestros”; son, ante todo, gente con una herencia ancestral legítima, pero también son consientes y perfectamente capaces de decidir el rumbo que deben tener sus tradiciones.

Aquellos elementos que retoman de textos no propios de su tiempo no son simples citas textuales, son ahora textos sometidos a una traducción semiótica, los han hecho pasar por el filtro de su campo de significación a fin de que adquieran un sentido tangible y trascendente para ellos. Los textos provenientes del Chilam Balam de Chumayel, del Popol Wuj y otros más que podemos encontrar incorporados en la narrativa contemporánea, así como en el sistema calendárico de estos pueblos ya no son más las letras de imprenta, son ahora otros nuevos que nos dan cuenta de los valores  culturales y necesidades que los mayas de Guatemala están interesados en vitalizar; son textos que han adquirido nueva vida, y que representan algo latente en la vida de un porcentaje de practicantes del costumbre que de manera consiente se encuentran en un proceso de forjar una identidad y una espiritualidad autónoma. “Su tiempo” no es un fósil del pasado, sino un ente vivo que respira el aire fresco de nuestro momento histórico.

El cholq’ij gana cada vez con más fuerza  un lugar dentro de concepto de cultural que tienen los  k’iche’ de sí mismos y más allá, también entre las demás comunidades lingüísticas  mayas de Guatemala.  





Bibliografía consultada:
·         BUNZEL, Ruth Leah.
1981    Chichicastenango. Traducción de Francis Gall, Ministerio de Educación, Guatemala, C.A.
·         CONSEJO maya Junajpu’ Ixb’alamke.
1999     Wajxaqib’ B’aatz’. Asociación Cultural y Educativa “Kajib’ No’j”, Cholsamaj, Guatemala.
·         GOUBAUD Carrera, Antonio.
1965     “Guajxaquip bats. Ceremonia calendárica indígena”, Cuadernos de Antropología 4, pp. 7-18. Guatemala.
·         Libro del Chilam Balam de Chumayel.
2001   Traducción de Antonio Médiz  Bolio; prologo, introducción y notas de Mercedes de la Garza, CONACULTA, México                              .
·         MORALES Sic, José Roberto.
2004    Religión y política: El proceso de institucionalización de la espiritualidad en el movimiento maya guatemalteco. Colección cuadernos de maestría. FLACSO, Guatemala.

·         NÁJERA Coronado, Martha Ilia.
2000    El umbral hacia la vida. El nacimiento entre los mayas contemporáneos. Programa de Maestría y Doctorado en Estudios Mesoamericanos, UNAM, México. 
·         RUPFLIN, Walburga.
1999. El Tzolkin… es más que un calendario. Fundación CEDIM, Guatemala.
·         SCHULZE- JENA, Leonhardt.
1946    La vida y las creencias de los indígenas quichés de Guatemala. Traducción de Antonio Goubaud Carrera y Herbert D. Sapper,  Ministerio de Educación  Pública, Guatemala, 1946.

·         SPRAJC, Ivan. 2001    Orientaciones astronómicas en  la arquitectura prehispánica del centro de México. INAH, México.

·         TEDLOCK, Bárbara.
2005     El tiempo y los mayas del Altiplano. Fundación Yaxté, Guatemala.

(1) 

Publicado en el XXVI Simposio de Investigaciones Arqueologicas en Guatemala. Guatemala, 2012.

jueves, 6 de febrero de 2014

9 Círculo Noveno Círculo Sagrado de las Abuelas y Abuelos Sabios del Planeta para sanar el Uk’u’x Ulew (Corazón de la Tierra) Iximulew Guatemala 2014



9 Círculo Noveno Círculo Sagrado. Abuelas y Abuelos Sabios del Planeta para sanar el
Uk’u’x Ulew (Corazón de la Tierra)
Iximulew Guatemala 2014
El Círculo de Abuelas y Abuelos Sabios del Planeta tuvo inicio en el año 2006, inspirado por una visión del Abuelo Inca Qenqo Harawi Qespeq, nacido en Cusco, Perú, y considerado por muchos Patrimonio Viviente de la Humanidad.

Por medio de esta visión, fueron convocados las Abuelas y los Abuelos de las regiones próximas para que se formase el Primer Circulo. Su objetivo era, inicialmente, reunir a las Abuelas y Abuelos Sabios, representantes de diversas culturas tradicionales, para que compartiesen sus conocimientos y su visión del mundo, de modo que esa sabiduría ligada a la Tierra fuera preservada. Esas culturas tradicionales se caracterizan por una relación de respeto con el Ser Humano y con la Naturaleza, una actitud muy necesaria en la sociedad actual.

La 1era convocatoria de aquel Círculo decía:        

El objetivo de los Círculos de Abuelas y Abuelos Sabios del Planeta es "SANAR EL CORAZÓN DE LA MADRE TIERRA”. Preocupados por la pérdida de tradiciones ancestrales y la degradación de nuestro planeta Tierra.

Por acuerdo de todos los presentes fue determinado que esos Círculos acontecerían una vez al año y siempre en fechas próximas al 21 de Septiembre.

8 han sido los encuentros. El primero ocurrió en Ollantaytambo, PERÚ; el segundo en Tilcara, ARGENTINA; el tercero en Charazani, BOLIVIA; el cuarto en Huechuraba-Santiago, CHILE; el quinto, en Silvia Cauca, COLOMBIA; el sexto al pie del Apu Volcán Cotopaxi, en ECUADOR, el séptimo en Pedra Bella, BRASIL, y el octavo en Barcelona, España.

Uno de los grandes símbolos de estos encuentros son los Bastones “Símbolos de Autoridad Ancestral”, estos arribaron a Iximulew (Guatemala) el día Jun Ajpu (25 de enero de 2014), y fueron recibidos por Ajq’ijab’ (guías espirituales) y se organizó una caravana desde el Aeropuerto Internacional “La Aurora” hacia el sitio arqueológico y Lugar Sagrado Maya Kaminal Juyub’ en la zona 7 de la capital para un Xukulem o ceremonia maya de bienvenida. 

Los Bastónes son: El Cóndor de Plata (símbolo de los círculos de las y los Abuelos sabios del planeta); El Cóndor de Madera de las y los Abuelos del Ecuador  y  el tercero es el Bastón “Kori Kamchatka del Cuzco en Perú.

Después de la Misma se traslado hacia la sede de la Asociación de Sacerdotes Mayas de Guatemala en la zona 6 de Chinautla en donde residirán hasta el día 20 de febrero

Los objetivos de la visita de los Bastones  Bastones “Símbolos de Autoridad Ancestral”,

1.    Contribuir a sensibilizar a hombres, mujeres, jóvenes y niños(as) de Guatemala a prácticas que contribuyan a la vida de la madre Tierra, desde un análisis crítico
2.    Colaborar en recuperar las prácticas ancestrales, para vivir para con la madre Tierra

3.    Cambiar conductas actuales que están matando a la Madre Tierra y por ende a nosotros mismos.

A partir del día : Kej en el Calendario Sagrado Maya (21 de febrero ) y por un periodo de 40 días (dos meses en el calendario maya), serán trasladados hacia el oriente del País visitando: comunidades, organizaciones grandes o pequeñas que se encuentran a la salid del Sol Relib’al le Q’iij (oriente); luego a la puesta del sol- Uqajib’al le Q’iij (occidente); siguiendo el lado derecho del cosmos en donde se encuentra Ubicada la vida de cuanto ser viviente y especie del universo (sur); después al lado izquierdo en donde se encuentran ubicada la muerte, los y las ancestros (norte), para regresar nuevamente al Uk’ux  (Centro) para participar de las actividades propias del 9no Círculo Noveno Círculo Sagrado de las Abuelas y Abuelos Sabias del Planeta para sanar el U’k’u’k Ulew (Corazón de la Tierra).

Esperamos  la participación de: Iyom (Comadronas) Kunal’ Ak’ alab’ (La que cura niños), Kunanael’ (Curandero, curandera), Chapal’ Baq’ (Compone huesos) Chayero (curador con obsidiana), Ajkunab’ (especialista en la medicina maya) y Ajq’ijab’ (guías espirituales); para poder compartir conocimientos ancestrales y culturales con abuelas y abuelos sabios del Continente y resto del mundo.


Si su organización, colectivo o usted está interesado en visitar a los Bastones, apoyar en la organización y recibimiento de los mismos en su comunidad le invitamos a escribir a: novenocirculoguatemala@googlegroups.com


Fotografías gentilmente facilitadas por: 
Ana Bueno Bayo














jueves, 8 de agosto de 2013

Mi Camino para ser Ajq’ij

Queridos Amigos y Amigas:
Les presento este escrito de Yamanik Pablo, una joven artista y Ajq'ij o guía espiritual. Nos presenta su historia y cómo se convirtió en Guía Espiritual. Le pedí que escribira para contarles como es la vida de diversos guías espirituales y nuestra forma de comunicarnos con el Ajaw Creador y Formados.

Espero que les guste la lectura.

Julio Menchú
Espiritualidad Maya.


Mi Camino para ser Ajq’ij
Sincerarse para escribir sobre las experiencias de uno al llegar a ser Ajq’ij es complejo, normalmente uno tiene esa historia dentro y la externa para compartirla en conversación, pero externarla por escrito sabiendo que habrá quién lo lea es aún más complejo, pero si lo comparto, es a petición de quién hace esta publicación, y accediendo a ella, mi deseo ha sido, al contar mi experiencia contribuir a aclarar la visón de la espiritualidad maya.

He de comenzar diciendo que cuando uno comparte su historias con otros Ajq’ij y ellos le comparten a uno la de ellos, uno se da cuenta que hay muchas historias, tantos motivos, variedad de circunstancias que les hicieron ser Ajq’ij y cada una es tan diferente, especial y particular. Es bueno preguntar a los Ajq’ij sus historias, sí ellos las quieren compartir, tomarlas con respeto y aprecio agradeciendo su confianza.

Me he dado cuenta que todos los Nawales son potencialmente aptos para tomar este camino, cada uno con sus sensibilidades especiales pues cada uno de los días del calendario es especial y tiene sus particularidades.

Ser Ajq’ij desde mi punto de vista es para cada uno una experiencia distinta, pues es un compromiso con uno mismo y el universo y cada persona lo toma de diferente manera.

Siempre he imaginado que la espiritualidad maya de aproximadamente unos cien años hacia atrás era conocida y practicada por todos los mayas, a diferencia de ahora que conviven en un solo territorio distintas formas de manifestar nuestra espiritualidad y comunicación con el universo nos hacen desconocer la espiritualidad maya y nos provoca quizá un poco de desconfianza. Es por ello la lucha de muchos ahora de reconstruir la visión clara de la espiritualidad maya.

Mi experiencia de tomar el camino de ser Ajq’ij fue muy compleja, para llegar a tomar la decisión muchas cosas tuvieron que pasar. En ese momento de mi vida era más joven, estaba entre los 16 y 17 años. En la adolescencia uno se hace muchas preguntas de existencia e identidad universal, así como del camino y propósito de la vida de uno, y al tratar de responder estas dudas uno forma su personalidad. Realmente a veces se puede llegar a estados de incógnita tan fuertes que incluso puede alterarse la salud, como en mi caso.

La espiritualidad maya me había acompañado toda la vida brindada por mi familia, en ese momento de mi vida me apoyaron mucho, les pregunte mucho y se me aconsejo.

Decidimos consultar a un Ajq’ij para que nos guiara, la vida me llevo hasta Momostenango y allí un Ajq’ij me dijo que era oportuno tomar el camino, pero que la decisión era mía. Recuerdo que pensé que yo era muy joven para asumir una responsabilidad tan grande. Le pregunté a mi maestro, cuándo él empezó su camino como Ajq’ij y el me respondió que a los 13 años y me dijo  que inclusive reciben su camino niños de 11 años y efectivamente el día de mi recibimiento vi a muchos niños y jóvenes recibiendo su camino.

Quería encontrar respuestas a las preguntas e intenté explicármelo con ciencia y religión. Y de pronto me di cuenta que la espiritualidad maya tiene uno de sus fundamentos más importantes en la espiritualidad sustentada en la ciencia.  Se entiende el equilibro de todo y del espíritu con cuerpo y la mente con los sentimientos, el manejo de la energía, la observación de la naturaleza que hace ciclos y dan origen al calendario, la observación del sol, la luna y las estrellas, la astronomía, la matemática, la agricultura, la salud, la medicina, la comunicación, el respeto y armonía con el cosmos, la integralidad, la plenitud del ser, es equitativa entre hombres y mujeres pues tanto hombres como mujeres pueden ser Ajq’ij en igualdad de rango, es una forma de vida, en mi caso sentí la plenitud allí, así que decidí tomar mi camino.

Es una experiencia, como cualquier decisión y responsabilidad que uno asume en la vida, lo hace crecer y aprende. Es complejo poder explicar cómo cambia la vida de uno ante esta decisión, pero existe un gran cambio, es constante y el compromiso es de toda la vida.

Es una luz que le ilumina el camino y lo hace a uno ver más claro. Le abre a uno la percepción, la sensibilidad y estar conectado con el universo y ChuchkAjaw. Ser Ajq’ij no lo hace uno perfecto ni sabio, es un apoyo para seguir aprendiendo.

Expresarme a través del arte llevando mi camino de Ajq’ij es muy bello, pues las dos cosas lo hacen a uno ser sensible, a lo que sucede a nuestro alrededor y el arte emerge de lo más pleno del espíritu.

Espero que contar esta experiencia pueda ser buena para quienes la lean. Realmente creo que la espiritualidad maya nos hace ser seres plenos.


YamaniK Pablo

lunes, 14 de enero de 2013

PROCESO PARA EL CAMBIO DE LOS CARGADORES DE LOS AÑOS


Amigas y amigos:
Con este documento partimos los artículos de este año gregoriano 2013, y esperamos que como todo lo que publicamos sea para la construcción del conocimiento y para la difusión de la Espiritualidad Maya en el mundo.

Realmente esperamos que este documento sirva para abrir el debate sobre el cambio de Cargadores y esperamos que muchos especialistas y Ajq’ijab’ podamos discutir y crecer.

Buen inicio de actividades en este nuevo periodo y gracias por leernos.

Julio Menchú
Ajq’ij Maya K’iche’




PROCESO PARA EL CAMBIO DE LOS CARGADORES DE LOS AÑOS

 Kab’lajuj keme’: Ines Puluc
Equipo de Espiritualidad Maya de Guatemala



Gran wayeb’ ajuste de calendario o el fuego nuevo

Reseñemos tres sistemas de cómputo del tiempo(1), uno de 260 días basado en la rotación de la luna alrededor de la tierra, que consta de 20 meses de 13 días y su fin es espiritual, llamado cholq’ij.
El segundo,  es el agrícola, establecido según la rotación de la tierra alrededor del sol, y se compone de 18 meses de 20 días, más los cinco días del Wayeb’.llamado. haab’
Finalmente está la llamada Rueda Calendárica, una compleja combinación de los dos primeros, que se reinicia cada 52 años, según creencias vivenciales se repiten los fenómenos naturales.
La ceremonia del Fuego Nuevo es la más importante en el calendario y en toda la vida de los antiguos mesoamericanos (2). De ella dependía que el universo continuara existiendo. Si el Fuego Nuevo no se logra encender en la tierra y en el cielo, todo el universo perecería.

La ceremonia de sacar Fuego Nuevo se manifiesta cada 52 años. Cuando el primer día del tonalpohualli ó calendario augural, ó ritual de 260 días, coincidía con el primer día del Tonalpohualli año sola de 365 días (3).

Para entender el gran wayeb’ tendremos que entender los distintos ciclos del computo de tiempo y de la vivencia de cada uno de ello.

El wayeb’ es el que articula los ciclos de los 365.2422 días hasta llegar el ciclo de 52 años al que también se le ha llamado el encender el fuego nuevo de los 13 días para el cambio de los equipos de cargadores cósmicos.

Wayeb’, awas q’ij, tz’apiq’ij k’axik laj q’ij. Son términos que se aplica a los 5 días de reflexión, este hilo histórico de conocimiento y de practicas tiene vigencia en la memoria colectiva de las comunidades mayas que se pone de manifiesto en los 5 días llamados awas q’ij días de guardar, reflexionar y de preparar para recibir el MAM, o cargador del tiempo. Un nuevo ciclo significa la presencia de limpieza, orden, armonía con todos los elementos naturales y sociales (4).

MAM O CARGADORES
Cada grupo de cargadores esta conforma por 4 nawales que se alternan en funciones. Por lo consiguiente en el cholq’ij se ordena 5 grupos de cargadores del tiempo

Este sistema esta dividido en 5 ciclos de 52 años al multiplicarlo nos da otro ciclo de  260 años lo podemos observar en la siguiente gráfica.

Este cuadro en los ciclos de tiempo también se le conoce como octavo ciclo:


Bloques
Años gregoriano
Años en cada ciclo
Grupos de cargadores según los 20 días del cholq’ij
Total de días
Primer
1961 – 2012
52
Iq’
Kej
E’
No’j
4
Tercero
2065 – 2116
52
Q’anil
Aj
Tijax
Aq’ab’al
4
Quinto
2169 – 2220
52
K’at
Toj
I’x
Kawoq
4
Segundo
2013 –2064
52
Tz’ikin
Ajpu’
Kan
Tz’i’
4
cuarto
2117 – 2168
52
Keme’
B’atz
Ajmaq
Imox
4


260 años




20 días
Fuente consultada: concepción maya del tiempo y sus ciclos, consejo maya “jun ajpu’ Ixb’alamke” editado Enero 2003


Es así como en el año 2012 y parte del 2013  concluimos con el bloque de MAM o cargadores: Iq’, Kej, E, No’j.

El MAM 13 N’oj es el ultimo ciclo del este bloque de cargador y termina en el 8 ajmaq y se le agrega los 5 dias del wayeb’, 9 N’oj, 10 Tijax, 11 kawoq, 12 ajpu’, y 13 Imox. En el dia imox cierra el ciclo de 365.2422 dias

Gran wayeb’, se cuenta los 13 dias, sin alterar la cuenta de los días; 1Iq’, 2 Aq’ab’al, 3 K’at, 4 Kan, 5 Keme, 6 Kej, 7 Q’anil, 8 Toj, 9 Tz’i’, 10 B’atz’, 11 E’, 12 Aj, 13 I’x.

El primer MAM o cargador de los otros 52 años es el 1 tz’ikin que iniciara el 6 de marzo del 2013.

El nuevo bloque MAM o Cargadores son los nawales Tz’ikin, ajpu’, kan, y tz’i’. Este equipo de cargadores finaliza sus funciones con el cargador 13 tz’i’ en el año 2,064. En total para esta celebración será 18 días de celebración para el cambio del nuevo MAM

En el año 2065 se hará el mismo proceso y asumirá otro nuevo grupo de cargadores y será 1 Q’anil. El nuevo grupo será integrado por los nawales. Q’anil, Aj, Tijax, Y Aq’ab’al. A partir del año 2065 hasta 2116.

Sucesivamente este proceso se da al terminar los 52 años de cada bloque se celebra el Gran Wayeb’ de 13 días, tiempo que ajusta el ¼ de día que se acumula durante los 52 años.

Para entender como se interrelacionan los cargadores y circulando los 20 nawales de cholq’ij como lo presentamos en el cuadro anterior 5 grupos de 4 cargadores de 52 años multiplicándolo nos da otro ciclo de 260 años. Multiplicando 260 años por 4 da como resultado 1040 años lo podemos ver en el siguiente cuadro.

Este cuadro en los ciclos de tiempo también se le conoce como noveno ciclo

N0,
1
2
3
4
5
Total años


Nabe’y
Imox
Keme’
B’atz’
Ajmaq
I’x
Kawoq
K’t
Toj
Kej
E
No’j
Iq’
Ajpu’
Kan
Tz’i’
Tz’ikin
Aj
Tijax
Aq’ab’al
Q’anil


260 años
Años
52 años
52 años
52 años
52 años
52 años

No
6
7
8
9
10
Total años


Rukab’
Keme
B’atz
Ajmaq
Imox
Kawoq
K’at
Toj
I’x
E
No’j
Iq’
Kej
Kan
Tz’i’
Tz’kin
Ajpu’
Tijax
Aqab’al
Q’anil
Aj


260 años
Años
52 años
52 años
52 años
52 años
52 años


4 x 260 años

No
11
12
13
14
15
Total años


Rox
B’atz
Ajmaq
Imox
Keme’
K’at
Toj
I’x
Kawoq
No’j
Iq’
Kej
E
Tz’i’
Tz’ikin
Ajpu’
kan
Aq’ab’al
Q’anil
Aj
Tijax


260 años
Años
52 años
52 años
52 años
52 años
52 años

No
16
17
18
19
20
Total años

Rukaj
Ajmaq
Imox
Keme’
B’atz’
Toj
I’x
Kawoq
K’at
Iq’
Kej
No’j
E
Tz’ikin
Ajpu’
Kan
Tz’i’
Q’anil
Aj
Tijax
Aq’ab’al


260 años

52 años
52 años
52 años
52 años
52 años


El ciclo de 52 años es el instrumento que vincula la vida de la humanidad con la vida cósmica, las sujeta a leyes numéricas y periódicas que son a la vez leyes de armonía y estabilidad(5), que garantiza la vida del ser humano de sus obras, del cosmos y del tiempo.

Al finalizar los 52 años se intercalaban 13 días, mismos que se agregaban al cholq’ij cada 52 años (6), para adecuar el orden de los días una vez mas el numero 13 al final de un ciclo cronológico.

PATRONES CALENDARIOS ENCONTRADO EN LOS CÓDICES
Para afirmar los cuadros de arriba estos grupos de cargadores de eventos son encontrados en los códices existentes.




5 X 52 años
 4 x 260 años



En la presentación del libro los códices (7), dice, el testimonio de una civilización que centro en la comprensión del cosmos y el papel del hombre dentro de el, evidenciando cargadores de tiempo, eventos y acontecimientos únicos del mundo.

APLICACIÓN EN LA VIDA COTIDIANA DEL CICLO DE 52 AÑOS
Los ciclos de la vida esta representadas en cuatro fases como también relacionada con los cuatros rincones de la cosmovisión, espiritualidad, del mundo y el universo, para ello es importante conocer  desde el punto de partida lo que conocemos como kotz’ij o flor que simboliza a nivel numérico es el cero por lo tanto se inicia el conteo del ciclo  de 0 a 13 años de edad,  en la cultura maya el inicio de la vida es a partir del engendramiento, en estos 13 movimientos la persona logra acumular la energía y la experiencia en la tierra y afianza su existencia en la misma, hay comunidades mayas  celebra el cierre de esta primera fase con su kotz’ij en otras palabras con ceremonia acompañado con el pixa’ como se lo hicieron en su presentación ante el fuego y el ajaw. En los 80 días si es niño y a los 60 si es niña. En la comunidad se comparte tamales conocido como tayuyo. O de 7 camisas, chocolate, símbolo de gratitud a los de la comunidad por su paciencia al aconsejarlo y tolerancia por sus actitudes e ingenuidad,  a nivel espiritual se agradece por llegar a completar los 13 movimientos sagrados del abuelo Sol o Ajaw que le permiten aclararse a este mundo y seguir desarrollándose en la siguiente fase.

La segunda fase concatena de 14 a 26 años de edad. Tiempo en que florece la vida. En este proceso se adquiere la frescura del agua, lo que a su vez significa el reafianzar los conocimientos, la apropiación y vivencia de  los principios y valores culturales.

Tercera etapa. Cuando se adquiere el elemento fuego, crecimiento humano, esto se  obtiene de 27 a 39 años de edad, esta fase de alguna manera se comienza a cimentar a partir de los diálogos alrededor del fogón de la casa, que frecuentemente abuelas y abuelos aconsejan entorno al buen vivir, el conocimiento y cumplimiento de nuestra misión para aportar al crecimiento humano, cósmico, armonía de los cerros valles y alegría para nuestros ancestros.

El fuego sagrado es necesario para irrigar alegría, calor a las familias y comunidades, permitiendo la capacidad de regenerarse para reorientar los caminos y visión del mundo. Frecuentemente se toma como referencia al corazón que impulsa la sangre a todas partes del organismo humano.

Una ultima etapa, se concreta la energía de viento de los 40 a 52 años de edad, fortaleciéndose la capacidad de comunicar y trasladar las experiencias de vida a las nuevas generaciones. Llegados a los 52 años, se le considera anciana a la persona, quien ha de tener la solvencia moral y espiritual para dar consejo a las familias y comunidades.

Posterior a los 52 años es ahí da inicio a la fase del pixab’, quien dirige, asesora, solventa conflictos diverso en las comunidades, convirtiéndose en la persona que revitaliza, promueve y desarrolla la institucionalidad jurídica, espiritual y cosmologica en la comunidad. Esta función culmina hasta que retorna al mundo de los ancestros. El inicio de esta fase se le conoce como KA’WINAQ, dos veces persona (8), es entonces cuando se adquiere la madurez de convivir y valorar la complementariedad, porque la dualidad Hombre y Mujer se conmemora en numero 40 que encierra el espíritu masculino y femenino. Cuando se hace referencia a una sola persona le llamamos jun winäq en kaqchikel, que al mismo tiempo se hace referencia al numero 20.

Esta etapa dicen las abuelas y abuelos se debe de trabajar en su misión, es en esta edad asumen su rol en las comunidades de K’AMOL B’EY, principal de la comunidad, el que guía el camino o el que dirige eventos y acontecimiento. IYOM – Comadrona la obstetra maya AJB´AQ, CHAPOL B’AQ – Compone Huesos AJQ´IJ – Contador de los días del tiempo. AJCHAY – Sangrador con Obsidianas AJQ´AYÍS – Especialista en plantas medicinales AJTUJ – Purifica y cura dentro del Tuj o temascal AJ-EYAJ – Trata dientes y muelas AJ-CH´UT – cura con dientes de serpiente o espinas AJKUNANEL, el o la terapeuta maya general. AJWIQOL B’AQ – AJB’AQ, el o la traumatóloga maya AJILOL – AJQ’IJ, el o la terapeuta de las energías. CHUCH QAJAW – AJNAWAL MESA, los terapeutas que curan las enfermedades complicadas. AJK’UTUNEL, el que hace las pedidad ya se de novia o cualquier otro favor comnitario AJSIB’INEL, AJK’ULUNEL, el quien recibe con con quemador o los recibe con pom a personas, delegaciones o alguna comisión. AJQ’OMANEL el que tiene la misión de curar ya se enfermedades o de forma espiritual

En  este espacio se debe cacer conciacia a las abuelas, abuelos y consejos de aq’ijab’, deban de respetar las edades para delegar y autorizar funciones, mas para la entrega de Varas o el sagrado tz’ite’ y a quienes se les debe de entregar, en la actualidad hay muchas personas jóvenes que las hacen ajq’ij, no tienen la edad aun para la misión y eso es acelerar procesos, algunos lo aceptan por fanatismo aunque no saben de la vivencia de la cultura, cosmovisión, espiritualidad entre otros de la cultura maya. También llamar a la conciencia a las y los ajq’jab’ a que personas se les puede confiar la misión de ajq’ijab’, en la actualidad también se les a entregado varas o el sagrado tz’ite’ a miembros del ejercito, a personas extranjeras, gringos europeos etc. que a veces no entienden nada de nuestra cultura.

Elegir o asignar como lo dice el abuelo Nicolás Lucas, “cuando le toca elegir elija al que tiene corazón” porque el que tiene corazón dura en la misión, aguanta porque a vivido todo un proceso de madurez, es como cuando se escoge los horcones para la construcción de  una casa se escoge una especie de árbol de aguante y que tenga la edad, tamaño y que tenga corazón para que la casa tenga larga vida para la vivencia humana. Esto es parte para la vivencia de los 52 años lo que tarda un bloque de cargadores.

Otros dirán porque hay ajq’ij que son niños o toman la vara en su adolescencia eso es otro procesos, claro esta evidenciado muchos casos eso por herencia de abuelas y abuelos ya nacieron con la misión. Ya traen esa misión de servir en la comunidad desde su engendración.

Para concluir hay otras temáticas que es de común interés profundízalo en base de algunas preguntas propuestas, si habrá un ajuste en el calendario de 13 días sin alterar el orden del día como van a funcionar o como queda estructurado los WINALES. Por otro lado si los cargadores son autoridades que cada uno cuenta con sus ajtz’ib’, o secretario, como lo muestra el bloque de MAM. No’j, Iq’ Kej, E’, Como toda autoridad, los cargadores del año tiene a sus servicio a los ajtz’ib’ o escribanos (9), los que son asumidos por los nawales k’at, ajmaq, tz’ikin y tz’i’. El escribano nawal k’at apoya al cargador No’j, el nawal ajmaq apoya al cargador Iq’, el nawal tz’ikin apoya al cargador kej,y el nawal tz’i’ es el escribano del  nawal E’. El tema a debatir e investigar será quienes de los nawales asumirán el nuevo bloque de escribano y como elegir, serian nuevas temáticas para su investigación y para nuestro conocimiento vivencial, cultural y espiritual.

Debemos de volver a aprender que el cosmos es el tejido esencial de la vida que articuladamente contiene: estrellas, planteas, madre tierra, naturaleza, suelos, agua, fuego, aire, plantas, animales personas, hongos, bacterias, arena, energías, cósmicas y espirituales.

Notas:

1.       Sistema Ceremonial Calendárico Maya en Guatemala, por Kab’lajuj keme’: Ines Puluc
2.        LA CEREMONIA DEL FUEGO NUEVO EN MÉXICO Y EN TLAXCALA. Carmen Aguilera García. Antropóloga. 40 años de investigación en el instituto nacional de antropología e historia. De Tlaxcala México. Investigadora iconográfica prehispánica y colonial.
3.       Un referente comparativo al igual en el cholq’ij y el ab’ del noveno ciclo en las ceremonias de mayas actuales de Guatemala 
4.       Adrián Ines Chávez 1978. escritura kiche y otros temas
5.       Rafael Girad, libro “La civilización Maya y sus epigonales
6.       Luis E. Arochi. Libro, “la pirámide  de Kukulkan” pagina 171.
7.       Libro los códices, reproducción comentada por Federico Fahsen y Daniel Matul, publicada por liga Maya Guatemala, Centros de estudios Mayas TIMACH, y grupo AMANUENSE, 2007
8.       Vigencia y aplicación de la cosmovisión maya ASINDRI rex we, 2009
9.       Vigencia y aplicación de la cosmovisión maya ASINDRI rex we, 2009